Ideas básicas
Sobre la Guerra.
La historia universal ha registrado más de 2500 guerras en las
que han perecido millones de seres humanos. Las guerras se realizan
para redistribuir, por medio de la violencia armada, los bienes
sociales, arrebatándolos a unos y entregándolos a otros.
(1)
Este interés se encubre hoy con motivos religiosos, geopolíticos,
"defensa" de los derechos humanos, etc. Al mismo tiempo, el progreso
tecnológico va produciendo armas cada vez más devastadoras que
apuntan más y más a la población civil justificándolo como "daño
colateral".
En la sociedad contemporánea existen poderosas fuerzas
sociales interesadas en las guerras, tales como el complejo
militar-industrial, agrupaciones racistas, nacionalistas radicales y
fundamentalistas, grupos mafiosos, etc. La venta de armas es uno de
los negocios más lucrativos que realizan muchos países,
principalmente los cinco miembros permanentes del Consejo de
Seguridad de la ONU.
Pese a todos los intentos de varios organismos internacionales
(entre ellos la ONU ), se continúa justificando la guerra y la
violencia como parte de una supuesta "naturaleza humana".
MSG tiene la visión humanista del ser humano como
ser histórico cuya forma de acción social cambia su propia
naturaleza (2). No sólo las guerras y la violencia han acompañado a
la humanidad en su desarrollo histórico; hemos visto casi en cada
época y en muchos puntos geográficos, la aparición de una actitud
ética, solidaria, compasiva, revolucionaria y humanizadora.
Violencia y No-violencia activa
La existencia humana está abierta al mundo y opera en él
intencionalmente. Ella puede nihilizar al mundo (y, por tanto al
cuerpo, a la naturaleza y/o a la sociedad) o humanizarlo. Es desde
esta libertad, desde donde el ser humano elige aceptar o negar las
condiciones sociales en que nace, se desarrolla y muere.
Todas las formas de violencia se manifiestan como la negación de
la intencionalidad de otro ser humano (y por cierto, de su
libertad), como acción de sumergir al ser humano, o a los conjuntos
humanos, en el mundo de la naturaleza. Es esta objetivación lo que
permite privar a otros de su derecho a la libertad, a la felicidad
y, por último, a la vida. Es también esta libertad la que permite a
una minoría apropiarse del todo social en violenta concentración de
riqueza y recursos.
Así se ha organizado un sistema socioeconómico, de relaciones
interpersonales y pautas existenciales cuyo signo particular es la
violencia, a la que consideramos normal la mayor parte del
tiempo, |
aunque el dolor y el sufrimiento, personal y social, delatan la
necesidad de transformar dicho sistema.
La no-violencia aparece ya en edades muy tempranas en casi todas
las culturas y religiones en sus momentos más humanistas, con
diferentes expresiones de la Regla de Oro, hasta concretarse en el
Principio de Acción Válida " Cuando tratas a los demás
como quieres que te traten, te liberas " (3).
Emergente de tales experiencias se desarrolla entonces la
no-violencia como metodología de acción. Desde los movimientos
antiesclavistas y de descolonización, hasta los movimientos por los
derechos civiles de las minorías raciales, los trabajadores y las
mujeres, pasando por la oposición a regímenes totalitarios y al
armamentismo, sobre todo nuclear, la no-violencia activa se presenta
como la única metodología de acción que es coherente con sus
objetivos. El Nuevo Humanismo la aplica ya desde su inicio no a un
conflicto en particular sino a la creación de un sistema global, un
cambio de signo integral para el mundo en que vivimos.
Hasta tanto el ser humano no realice plenamente una sociedad
humana, es decir, una sociedad en la que el poder esté en el todo
social y no en una parte de él (sometiendo y objetivando al
conjunto), la violencia será el signo bajo el cual se realice toda
actividad social.
Por ello, al hablar de violencia hay que mencionar al mundo
instituido, y si a ese mundo se opone una lucha no-violenta, debe
destacarse en primer lugar que una actitud no-violenta es tal porque
no tolera la violencia. De manera que no es el caso de justificar un
determinado tipo de lucha sino de definir las condiciones de
violencia que impone ese sistema inhumano.
Materiales Oficiales
• Documento Humanista, Silo ,
1992.
• Manual de formación personal para miembros
del Movimiento Humanista . Centro de Estudios Parque
Punta de Vacas, 2009.
• Obras Completas, Vol. I y II,
Silo, Plaza y Valdés, 2002.
• Desarme y Reconciliación, para un mundo sin
guerras, Rafael de la Rubia.
• Autoliberación , Luis A. Ammann
. (Ed. 1980, actualizado en 2004.)
1) Silo, Diccionario Humanista . Obras
Completas , Vol. II, Plaza y Valdés, 2002. 2) Silo, 4ª
Carta a mis amigos . Obras Completas , Vol. I, Plaza y
Valdés, 2002. 3) Silo. Humanizar la Tierra ,
Obras Completas, Vol. I, Plaza y Valdés,
2002. |